|
Si fuésemos capaces de saber cuándo y dónde volveremos a encontrarnos de
nuevo, nuestra despedida sería más tierna.
No se ponga triste ante una despedida. Una despedida es necesaria para
volver a reencontrarse. Y un reencuentro, después de un momento o después de
toda una vida, es algo inevitable si somos amigos de verdad.
Se despidieron y en el adiós ya estaba la bienvenida - Mario Benedetti
Te digo adiós
si acaso te quiero todavía quizás no he de olvidarte... Pero te digo adiós
No sé si me quisiste... No sé si te quería o tal vez nos quisimos demasiado
los dos. - José Angel Buesa
Te digo adiós para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti.
J.A. Buesa
¿Quieres que
conservemos una dulce memoria de este amor?, pues amémonos hoy mucho y
mañana ¡digámonos, adiós!. Gustavo Adolfo Bécquer
Tal vez lo único que duele más que decirte adiós es no haber tenido la
ocasión de haberme despedido de ti.
Nuestros recuerdos de ayer durarán toda una vida. Guardar los mejores,
olvidar los demás.
Los recuerdos construyen un camino que llega hasta el corazón y logra que
los amigos siempre los sienta uno muy cerca, aunque en realidad estén muy
lejos el uno del otro.
Nunca digo adiós a nadie. Nunca dejo que las personas más cercanas a mí se
vayan. Me las llevo conmigo adonde vaya.
¿Por qué solo se tarda un minuto en decir hola, y toda una vida en decir
adiós?
Chau...amor mío, no me digas chau... que siento frió cuando vos te vas, si
te quiero tanto que no puedo más (Eladia Acosta)
Quizás te diga
un día que dejé de quererte, aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas en esta despedida, que, aunque el amor nos une, nos
separa la vida
¡cómo lucha mi amor por asirte!, más si es duro tener que alejarte, mis
palabras no deben herirte si mis besos no pueden curarte! (Agustín Blazquez)
No pocas veces
ya he dicho adiós; conozco las horas desgarradoras de la despedida (Nietzsche)
Y, sin embargo, amor, a través de las lágrimas, yo sabía que al fin iba a
quedarme desnudo en la ribera de la risa
Y al partir
serán estas mis últimas palabras : me voy, dejo mi amor detrás (Tagore)
No me resigno a dar la despedida a tal altivo y firme sentimiento que tanto
impulso y luz diera a mi vida.
Despedida
Entre mi amor y yo han de levantarse trescientas noches como trescientas
paredes y el mar será una magia entre nosotros.
No habrá sino recuerdos. Oh tardes merecidas por la pena, noches
esperanzadas de mirarte, campos de mi camino, firmamento que estoy viendo y
perdiendo... Definitiva como un mármol entristecerá tu ausencia otras
tardes.
Hoy
juntos, mañana despedida
Hoy juntos estamos, cada cosa es bella y danza pero mañana el suelo se
partirá, tú de un lado, yo del otro
y la soledad se abrirá paso, una nube que espanta y envuelve en tristeza
insondable, el amor hecho aborto
Cuantas cosas secretas pensé pero no dije a tu oído cuando juntos estábamos,
protegidos en nuestro nido
cuantas cosas pensó tu silencio y soltarlas no quisiste y ahora será
demasiado tarde, yo me fui, o tú te fuiste
Quisiera estampar el tiempo en un pedazo de mi mente quisiera subirme
a tu carrusel y girar en él por siempre
quisiera escribir el más perfecto poema de despedida y que en tu cabeza
resuene cuando te dé por perdida
Pero las horas corrieron y la despedida se acaba en un momento te abrazé
pero al minuto no estabas
las nubes no me hablaron de lagrimas y amor reciente la luna brilló lejos,
me observó sin prisa, indiferente
Despedida en desamor
Fue ayer cuando te dije hola, y hoy debo decirte adiós Fue ayer cuando
me maltratabas, hoy me pides perdón
Quieres curar mis heridas, llamarme, volver a verme En tus manos estaba
ahorrarte la pena de perderme
No sé que
contestar a tus llantos, a tu arrepentimiento Soy otra, distinta a aquella
niña que creía en tu lamento
Los pañuelos, dicen, cuentan las lágrimas de una mujer Pero este tiene mil y
un agujeros, lo has tenido a maltraer
Todas las
despedidas son tristes, una pequeña muerte Pero esta no tendrá velorio,
hasta pronto, buena suerte
No me digas que soy indiferente, malévola, hostil y fría Mi corazón late,
pero mi alma se ha dado por vencida. |